Invierno en Primavera
Llega setiembre, y con él la primavera.Es curioso que, a pesar que en el ambiente, y en la vida
misma de muchas personas, empiecen a florecer las plantas, emociones y amores
propios de ésta estación, en mi corazón yo siga sintiendo el invierno, que
dejaste cuando te marchaste.
Ya lo sé… Es una historia pasada, y debo dejar que también
florezcan en mí las plantas, emociones y amores, o de repente, debo dejar que
mi cuerpo se quede en una única estación que sea el verano, con el clima
caliente y eufórico que ello conlleva; pero no, por ahora, me es difícil
florecer, porque a pesar que te marchaste dejaste en mí una huella imborrable,
y no es que sea masoquista ni mucho menos (y tú lo sabes mejor que nadie), pero
creo que con el tiempo lograré sacarte de mi corazón, de mi alma y de mi mundo,
y así florecerán en mí otros amores, calentarán mi cama otros hombres y me
acurrucarán otros brazos.
El invierno en mi corazón no me agrada demasiado, pero
mientras tanto, juego con él y hago muñequitos y bolitas de nieve, de modo que
si alguien quiere, de vez en cuando puede penetrar mi mundo y jugar conmigo. Te
preguntarás ahora… ¿No era que me echaba de menos?... Pues sí, lo hago, pero
como también te dije, no eres único, y sin ti no me moriré… mientras logro que
el invierno pase, juego con lo que me ofrece y con quien esté dispuesto a pasar
tiempo conmigo en esa estación.
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