Estaba en mi habitación, pensativa, mientras de fondo estaba sonando una canción de Jerry Rivera, titulada "Amores como el nuestro". Llamó mi atención una parte de la letra que textualmente decía: "...pues que ha pasado de moda, aquel que da serenatas o aquel que regala rosas", y pensándolo bien, es tan cierto hoy en día.
Actualmente, los hombres creen que por tener una enamorada o una novia, ya deben dejar de lado todos aquellos detalles con los cuales la conquistaron; sin embargo, de lo que no se dan cuenta, es que a pesar de tenernos como enamoradas, es necesario que nos llenen no sólo de cariño o mucho amor, sino también de aquellos detalles que hicieron de ellos las personas especiales a las cuales decidimos escoger para caminar juntos este largo camino de la vida. A mi parecer, no se trata de dinero, porque con una sola rosa o una cartita hecha por ellos mismos, ¡cuán felices nos pueden llegar a hacer!.
No deben confundir, queridos hombres, que el tenernos de pareja, y el estar muy enamoradas de ustedes, significa descuidarnos, porque a nosotras nos encantan todo tipo de detalles; desde una "simple" rosa, como suelen llamarla, hasta un oso de peluche enorme. No nos importa cuán barato o cuán caro resulte aquel detalle, siempre que nos lo entreguen con todo el amor del mundo.
Particularmente, soy una romántica y me gusta que me engrían, y aunque sé que a mi novio, al parecer le gusta planificar el detalle, pero no ponerlo en práctica personalmente, yo no me doy por vencida, y le digo indirectas (muy directas) acerca del tema, y OJO: eso no significa cambiarle la personalidad, pero por lo menos hacerle entender que necesito mimitos y detallitos como los tenía antes.
Así que chicas, no nos echemos al dolor, y luchemos porque nuestros chicos de hoy en día, puedan dejar de lado esa "timidez" (que en la cama no tienen), o vergüenza, y nos llenen de detalles, y sean especiales siempre. Y nosotras, bueno nosotras, llenarlos de mucho amor, y apoyo que es lo que siempre necesitan, además de detalles que siempre son importantes en la relación y por lo cuales reclamamos, porque ellos, a pesar de ser varones, también tienen su corazoncito.
Llega setiembre, y con él la primavera.Es curioso que, a pesar que en el ambiente, y en la vida
misma de muchas personas, empiecen a florecer las plantas, emociones y amores
propios de ésta estación, en mi corazón yo siga sintiendo el invierno, que
dejaste cuando te marchaste.
Ya lo sé… Es una historia pasada, y debo dejar que también
florezcan en mí las plantas, emociones y amores, o de repente, debo dejar que
mi cuerpo se quede en una única estación que sea el verano, con el clima
caliente y eufórico que ello conlleva; pero no, por ahora, me es difícil
florecer, porque a pesar que te marchaste dejaste en mí una huella imborrable,
y no es que sea masoquista ni mucho menos (y tú lo sabes mejor que nadie), pero
creo que con el tiempo lograré sacarte de mi corazón, de mi alma y de mi mundo,
y así florecerán en mí otros amores, calentarán mi cama otros hombres y me
acurrucarán otros brazos.
El invierno en mi corazón no me agrada demasiado, pero
mientras tanto, juego con él y hago muñequitos y bolitas de nieve, de modo que
si alguien quiere, de vez en cuando puede penetrar mi mundo y jugar conmigo. Te
preguntarás ahora… ¿No era que me echaba de menos?... Pues sí, lo hago, pero
como también te dije, no eres único, y sin ti no me moriré… mientras logro que
el invierno pase, juego con lo que me ofrece y con quien esté dispuesto a pasar
tiempo conmigo en esa estación.
Podría empezar diciéndote lo mucho que te extraño, pero creo que por mis lágrimas y por la tristeza que sabes, siente mi corazón al no tenerte cerca, lo tienes más que claro.
No es que sin tu presencia me muera, porque como dijo alguien un día, "uno de amor no se muere"; lo que sí pasa, y ya lo sabes, es que resultas ser alguien necesario en mi vida, y si te confieso algo, yo ya no me imagino pasar el resto de mi vida con alguien que no seas TÚ.
Y es que el sólo hecho de poder mirarte a los ojos, analizar el tipo de sonrisa que esbozas, las caricias que me das cuando estamos solos, son lo que hacen que seas especial. Lo cual, no quiere decir que seas perfecto, en realidad nadie lo es, pero tú, con tu lado bueno y malo, con todas tus virtudes y defectos, te vuelves alguien especial, alguien único; te vuelves esa persona que yo quiero que esté por siempre en mi vida y que sea quien alegre mis días con esa hermosa sonrisa que tienes.
Extraño todo de tí, desde el roce de nuestras manos, hasta el beso de buenas noches que siempre me dabas; extraño esas caricias que, en secreto nos damos y que anima nuestro líbido. La necesidad de estar uno al lado del otro, aunque estemos haciendo otras cosas, sin siquiera mirarnos, pero sabiendo siempre que nos tenemos, que estamos juntos.
En fin, todo de tí es importante para mí, y, aunque suene cursi, me complementa, porque tú eres el único que me conoce al revés y al derecho, el único que conoce mi parte niña y mi parte mujer. Porque sólo tú, eres el único que puede desnudarme en cuerpo y alma, y eso a mí, me encanta.
Aunque no lo creas, y pienses que estando lejos todo se queda en simples recuerdos, te confieso que yo aquí, siempre estaré esperándote, y seguiré extrañándote, hasta que llegue el día en que tenga nuevamente en mis brazos, y podamos hacer todas las cosas, que hasta ahora, se encuentran pendientes.